Guía: cómo llegar a leyenda
En Canterano diriges la carrera de un futbolista desde los 17 años hasta su retirada. Cada temporada eliges dónde juega, y por el camino tomas decisiones fuera del campo. Esta guía explica cómo funciona todo y qué suele salir bien.
Lo más importante: los minutos
Un jugador solo mejora si juega. En cada opción verás la titularidad que tendría en ese club: alta, media o baja. Fichar por un gigante con titularidad baja suele acabar en una temporada en el banquillo, sin goles y sin progreso. Los títulos solo cuentan si has jugado al menos diez partidos esa temporada.
Cuándo dar el salto
- De 17 a 20 años es cuando más se mejora. Busca minutos: una cesión a un club más pequeño puede valer más que un año en la grada de un grande.
- De 21 a 27 años el jugador está cerca de su techo. Es el momento de fichar por clubes grandes y pelear por títulos.
- A partir de los 30 empieza el declive. Un retiro dorado en una liga exótica da goles fáciles y mucho dinero, pero pocos títulos.
Los niveles de los clubes
Cada club tiene de una a seis estrellas. Con más estrellas se entrena mejor y hay más posibilidades de ganar la liga, la copa y la Copa de Campeones, pero se exige más media para ser titular.
| Estrellas | Media aproximada para ser titular |
|---|---|
| ★ | 60 |
| ★★ | 64 |
| ★★★ | 68 |
| ★★★★ | 72 |
| ★★★★★ | 77 |
| ★★★★★★ | 81 |
Las ligas
Hay 89 clubes de 18 países: España, Inglaterra, Alemania, Italia, Francia, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Escocia, Turquía, Brasil, Argentina, México, Colombia, Uruguay y Chile, además de los retiros dorados en Estados Unidos y Arabia Saudí. Todos llevan el nombre de su ciudad y sus colores; ninguno usa escudos ni marcas reales.
Si tu canterano es argentino, mexicano, colombiano, uruguayo o chileno, empieza en un club de su país. Los clubes grandes de cada liga pelean por su título nacional y, en América, por el título continental.
Los rasgos
- Profesional: mejora más rápido y envejece mejor.
- Fiestero: mejora algo más lento y le llegan más invitaciones a fiestas.
- De cristal: se lesiona el doble. Cuidado con las pretemporadas intensas.
- Ambicioso: mejora algo más rápido y lucha más por el puesto.
- Líder: candidato natural al brazalete de capitán.
- Genio irregular: más potencial, pero su progreso sube y baja sin avisar.
Los minijuegos de pretemporada
Antes de unas cinco temporadas de cada carrera (siempre en la primera) toca demostrar lo que vales en un minijuego de unos 15 segundos. Tu resultado, de 0 a 100, cambia cómo irá la temporada:
- Tanda de penaltis: dibuja el tiro con el dedo y el balón seguirá tu trazo, con su curva. Cuanto más rápido dibujes, más potente. El portero aprende si repites lado. Si marcas muchos, te quedas los penaltis y marcarás más goles esa temporada.
- Test físico: para la aguja dentro de la zona verde. Un buen resultado acelera tu progreso y reduce el riesgo de lesión.
- Charla táctica: repite los movimientos que dibuja el míster. Si lo clavas, confiará más en ti y jugarás más minutos.
- Faltas directas: dibuja una vaselina por encima de la barrera (que salta al chutar) o rodéala con un trazo curvo. El portero espera en el lado que no tapa la barrera. Más goles y más fama.
- Circuito de regate: cambia de carril para esquivar a los defensas. Mejora tu progreso y tus minutos.
- Rondo: toca al compañero que tiene el balón antes de que se lo roben. Mejora tu progreso y la confianza del míster.
- Rueda de prensa: responde a los periodistas antes de que se acabe el tiempo. Las respuestas sensatas dan fama; las polémicas, titulares que no te convienen.
Además, cada posición tiene sus propios minijuegos:
- Delanteros: remate de cabeza (toca cuando el centro llegue a tu cabeza) y mano a mano (el portero sale a por ti: dibuja el tiro ajustado al palo o pícalo por encima). Más goles.
- Centrocampistas: pase al hueco (pasa cuando el pasillo esté libre) y visión de juego (encuentra al compañero sin marca). Más asistencias.
- Defensas: anticipación (corta los pases sin caer en los amagos) y duelo 1 contra 1 (entra cuando el balón se separe del pie). Más minutos.
Penaltis y faltas son para delanteros y centrocampistas. En cada carrera te tocan los comunes y los de tu posición, nunca repetidos; la primera pretemporada siempre es de tu posición, y estos salen con más frecuencia que los comunes. En el modo Entrenamiento puedes practicar los trece.
Puedes saltarte un minijuego, pero cuenta como un resultado flojo. Las decisiones siguen pesando más que la habilidad: un buen jugador de minijuegos saca alrededor de un 25 % más de puntos que uno normal.
El dinero
Cada oferta muestra el sueldo anual. Depende del nivel del jugador, de lo rico que sea el club y su liga (la inglesa es la que mejor paga) y de su fama. Si sigues en tu club, renuevas: hasta los 31 años el sueldo nunca baja, y a partir de ahí puede bajar. Los retiros dorados pagan al menos el doble y medio de lo que cobrabas.
Lo ganado se acumula temporada a temporada, junto con lo que entra o sale por decisiones como un perfume, un coche de lujo o una inversión arriesgada. No cuenta para la puntuación, pero aparece en tu resultado final para presumir.
Las decisiones fuera del campo
Fiestas, perfumes, canciones de reguetón, tatuajes y mentores: cada decisión cambia algo. Algunas dan fama, otras mejoran tu progreso y otras aumentan el riesgo de lesión. No hay una respuesta siempre correcta. Depende del momento de la carrera.
La puntuación
Suman los partidos jugados, los goles, las asistencias, los partidos con la selección, los títulos (la liga, la copa, la Copa de Campeones y, sobre todo, el Mundial), los premios individuales y la media más alta que alcance el jugador. Con la puntuación final obtienes un rango, de «Promesa perdida» a «Leyenda eterna», que solo consigue alrededor de una de cada cien carreras.
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